Beiplas
De registros de producción en papel y datos dispersos a una app de planta con control centralizado y datos en tiempo real, que ha seguido creciendo módulo a módulo.
Resultado publicado: 85 % de reducción de tiempo.
Leer el caso completoControlar la producción es saber, en cualquier momento del turno, qué orden está en qué máquina, cuánto lleva, cuánto falta y por qué se detuvo. En la mayoría de plantas medianas de Colombia esa información existe, pero repartida entre un cuaderno en el puesto, una hoja de Excel que llena el supervisor al final del día y la memoria del jefe de planta. Un software de control de producción junta esas tres cosas en un solo sistema que se alimenta desde el piso y le entrega a gerencia los números del día, no los del mes pasado.
En Qualiver construimos ese sistema a la medida de cada planta, con AppSheet en el piso de producción y n8n integrando lo que ya tienes, desde 2022 y para más de 100 proyectos en empresas sin área de sistemas.
Es el registro y seguimiento de cada orden desde que se programa hasta que se despacha: qué se fabricó, en qué máquina, con qué operario, en cuánto tiempo, con qué paros y con qué calidad. No es contabilidad, ni nómina, ni facturación: eso sigue en el ERP o en el contador. El control de producción es la capa que vive en la planta y le entrega datos limpios al resto de la empresa.
Creación desde el pedido o el plan, referencia, cantidad, fecha compromiso, prioridad y estado.
Asignación de órdenes a máquinas, líneas o puestos con tiempos estándar por referencia, para que cualquier supervisor programe, no solo el experto.
Inicio y fin de operación, cantidades buenas y rechazadas, desde el celular o una tablet en el puesto, en dos o tres toques.
Qué lote, qué materia prima, qué máquina y qué operario intervinieron en cada orden.
Máquina, duración y motivo, con alerta al supervisor cuando se supera un umbral.
Disponibilidad, rendimiento y calidad por máquina, línea y turno, calculados solos sobre los registros del piso.
Inspecciones, no conformidades y retrabajos ligados a la orden.
Consumo de materia prima y producto en proceso, para que almacén y producción vean lo mismo.
Solicitudes desde el puesto, programación preventiva y hoja de vida del equipo.
No todas las plantas necesitan los nueve módulos desde el primer día. Lo habitual es arrancar por órdenes, registro en piso y paros, y sumar el resto a medida que la operación lo pide.
Un ERP industrial completo tiene sentido cuando la empresa necesita integrar finanzas, compras, inventarios y producción en un solo sistema y tiene equipo para implantarlo y mantenerlo. Para una planta mediana que ya tiene resuelta la facturación y lo que le duele es el piso de producción, un sistema a la medida resuelve ese dolor en semanas, se adapta a cómo trabaja la planta en lugar de obligarla a cambiar, y se conecta con el ERP existente para no digitar dos veces. La pregunta no es cuál es mejor en abstracto, sino qué problema quieres resolver primero y con qué equipo cuentas.
Desde la orden hasta el despacho: qué se registra, dónde se pierde el dato y qué decisión necesita gerencia.
Normalmente órdenes y tiempos, probado por los operarios de un turno antes de ampliarlo.
Se suman los módulos siguientes y se conecta con el ERP.
El sistema cambia con la planta: nuevas líneas, nuevas referencias, nuevos indicadores, sin volver a empezar.
Resultados tal como están publicados en cada artículo.
De registros de producción en papel y datos dispersos a una app de planta con control centralizado y datos en tiempo real, que ha seguido creciendo módulo a módulo.
Resultado publicado: 85 % de reducción de tiempo.
Leer el caso completoLa programación de producción dependía de un solo experto y de Excel. Hoy cualquier supervisor asigna operaciones por referencia con tiempos estandarizados, en una app de AppSheet orquestada por n8n.
Resultado publicado: 85 % de reducción del tiempo de programación.
Leer el caso completoDe Excel a una app de producción y paros sin equipo de sistemas.
Resultado publicado: 85 % menos tiempo de reporte de producción y 30 % más visibilidad de paros inesperados.
Leer el caso completoEl ERP administra la empresa: compras, ventas, inventarios, contabilidad. El control de producción administra la planta: órdenes, tiempos, paros, calidad. Pueden convivir; el nuestro se conecta al ERP para no digitar dos veces.
Se cotiza por módulos y por número de usuarios. Un primer módulo de órdenes y tiempos cuesta una fracción de un sistema completo, y ambos están muy por debajo de un ERP industrial. Te entregamos una propuesta cerrada en el diagnóstico gratuito.
Desde el celular o una tablet en el puesto, con pantallas de dos o tres toques y lectura de códigos si hace falta. La app funciona sin internet y sincroniza cuando vuelve la señal.
El primer módulo suele estar en uso real entre la semana 4 y la 6. El sistema completo, entre 10 y 14 semanas según los módulos.
Se migra. La primera versión arranca con las referencias, máquinas y el histórico cargados.
Sí. El sistema separa por planta, línea y turno, y los indicadores consolidan donde gerencia lo necesite.
Si hoy el control de producción es un cuaderno, una hoja de Excel o la memoria del supervisor, cuéntanos cómo funciona tu planta por WhatsApp o empieza con el diagnóstico gratuito. En una semana te decimos por dónde arrancar.